Desde el Parque Natural del Estrecho, zona protegida, libre de contaminantes en el que la vida del olivo salvaje depende de la flora y fauna del entorno, donde prolifera cómo árbol autóctono. El Acebuche Salvaje, árbol milenario origen de todas las demás variedades de olivos crece gracias al biodinamismo natural entre el continente Europeo y Africano, que intercambian continuamente vientos, aves migratorias, arenas Saharianas, mareas Mediterráneas/Atlánticas aportando innumerables macro y micronutrientes, lo que hace conseguir de forma natural y salvaje un producto único en el mundo dentro de este ecosistema sostenible por sí mismo como es nuestro selecto aceite de oliva virgen extra de Acebuche Salvaje, todo un elixir de la propia naturaleza.