Extracción en Frío
Alto en Polifenoles
Natural
Producto Exclusivo
Kosher
Ofrece un aroma intenso y fresco , dominado por plantas aromáticas mediterráneas como tomillo, romero y artemisa, acompañadas de sutiles notas frutales y un fondo ligeramente floral.
En boca, se muestra afrutado y fresco, con un carácter intenso que combina un picor delicado y persistente con un amargor estable y equilibrado, reflejo de su pureza silvestre y su riqueza en compuestos fenólicos naturales.
El aceite de acebuche salvaje realza todo, desde ensaladas, pastas y huevos fritos hasta postres, transformando cada plato en una experiencia mediterránea única.
Extracción en Frío
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Natural
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Kosher
Ofrece un aroma intenso y fresco , dominado por plantas aromáticas mediterráneas como tomillo, romero y artemisa, acompañadas de sutiles notas frutales y un fondo ligeramente floral.
En boca, se muestra afrutado y fresco, con un carácter intenso que combina un picor delicado y persistente con un amargor estable y equilibrado, reflejo de su pureza silvestre y su riqueza en compuestos fenólicos naturales.
El aceite de acebuche salvaje realza todo, desde ensaladas, pastas y huevos fritos hasta postres, transformando cada plato en una experiencia mediterránea única.
El acebuche (Olea europaea var. sylvestris) es el olivo silvestre y se considera el antepasado directo de todas las variedades de olivo cultivado. Su presencia en la Península Ibérica es muy antigua, anterior incluso a las primeras civilizaciones mediterráneas.
Los estudios paleo-botánicos indican que el acebuche crecía en el sur peninsular desde tiempos prehistóricos, cuando comunidades de cazadores-recolectores ya aprovechaban sus frutos.
En el área de Tarifa, dentro del actual Parque Natural del Estrecho, se han hallado restos de ocupación humana desde el Paleolítico, lo que confirma que este árbol convivió con las primeras poblaciones humanas de la zona.
Desde los primeros asentamientos prehistóricos hasta las grandes culturas mediterráneas, el acebuche ha sido un recurso esencial. Fenicios, griegos y romanos aprovecharon su madera, sus frutos y su aceite, integrándolo en rutas comerciales y en la vida cotidiana. Más tarde, durante Al-Ándalus, se perfeccionaron técnicas de cultivo y extracción que consolidaron la importancia del olivo en la península.
En Tarifa, zona donde realizamos la recolección de nuestro Acebuche Salvaje, el acebuche ha crecido de forma silvestre durante milenios. Su presencia forma parte del ecosistema del Parque Natural del Estrecho, un espacio aún virgen donde este árbol se mantiene gracias a la biodiversidad del entorno.
Muy cerca se encuentran importantes vestigios históricos como Baelo Claudia (Bolonia), villa y ciudad romana que conserva prensas, factorías y almacenes vinculados al procesado del aceite en la antigüedad.
También en el litoral tarifeño se hallan restos de antiguas villas, saladeros y asentamientos que reflejan siglos de aprovechamiento del paisaje mediterráneo donde el acebuche era protagonista.
Hoy el acebuche se considera un patrimonio biológico esencial: